Rubén de los Santos: “de no tener nada a tener una obra solidaria extraordinaria”
El presidente de la Fundación Gastón, Rubén de los Santos, repasó en El Resumen de Natagalá, el presente de la organización, el crecimiento de su trabajo comunitario y las dificultades económicas que enfrentan.
“Pasamos de no tener nada a tener una obra solidaria extraordinaria”, expresó con emoción, al describir el impacto que tiene la fundación en la vida de cientos de niños, niñas y jóvenes chaqueños.
De los Santos recordó que en 2008 comenzaron alquilando un predio en Villa Don Alberto y, en paralelo, contaban con otro terreno en comodato sobre avenida Belgrano.
Tras la pandemia, debieron devolver ese espacio y concentraron toda su actividad en el predio alquilado. Sin embargo, en enero de este año, el aumento del alquiler –de 250 mil a 1.200.000 pesos mensuales– los obligó a dejar el lugar.
“Un 400% de aumento, era inviable. Decidimos no avanzar y entregar el predio en las condiciones en que lo recibimos”, explicó.
Actualmente, la Fundación funciona en un terreno lindante al anterior, cuya expropiación fue gestionada por el propio de los Santos en 2016, aunque aún se encuentra pendiente de resolución por parte del Estado.
A pesar de las limitaciones, la matrícula alcanza a unos 800 chicos y chicas que participan de múltiples actividades deportivas, educativas y sociales sin pagar absolutamente nada.
“Nosotros no venimos de la educación, venimos de la desgracia”, afirmó De los Santos, destacando el objetivo de brindar oportunidades a quienes están expuestos a contextos de vulnerabilidad. “El gran problema social es la inseguridad y la única forma de evitar que los chicos caigan en la desgracia es contenerlos”.
La fundación sostiene 15 equipos que compiten en la Liga Chaqueña de Fútbol, sin exigir cuota societaria ni contribuciones a las familias. “Les ofrecemos las actividades, les damos la merienda y la cena.
Todo sin costo”, detalló. Esto es posible gracias a un convenio vigente desde 2019 con los ministerios de Desarrollo Humano y Educación, que garantiza asistencia alimentaria y el funcionamiento del centro de educación física y los talleres de formación profesional.
Para afrontar los gastos de los encuentros deportivos, estimados en unos 800.000 pesos por fin de semana, la fundación se beneficia de un acuerdo con la Liga que les permite cobrar entradas en partidos de divisiones inferiores. “Todo lo recaudado se usa para pagar médicos, paramédicos y árbitros”, explicó.
Consultado sobre la posibilidad de proyectar el talento deportivo de los jóvenes, De los Santos señaló: “este año les pedí a los profes que los chicos compitan, que no sea solo contención.
El resultado ha sido extraordinario. Ganar un partido los motiva a venir a entrenar, a superarse”.
Además, reveló que propuso a Héctor Gómez, presidente del club Chaco For Ever, articular un convenio para permitir el desarrollo de jugadores de la fundación en el fútbol profesional. “Motivar al chico humilde a través del deporte es lo que nos mueve”, concluyó.
